Sobre la escasez del nivel de agua en los embalses españoles

Un vistazo a la situación actual

No podemos hablar de que estemos en una situación completamente excepcional, ni establecer una relación directa de causa efecto con el cambio climático. Solo estamos considerando lo ocurrido este año y no deja de ser un hecho aislado, pero la cantidad de agua embalsada en España registra unos valores tan bajos que no se conocían desde los últimos días del verano de 2006.

Una de las cosas que hay que vigilar es la gestión de los recursos hídricos, porque algunos de los trasvases fueron diseñados para compensar la escasez de agua de unas cuencas con el exceso de agua en otras. Véase la página del  Plan Hidrológico Nacional

Tajo-Segura, un trasvase muy conflictivo

Una imagen como la de la cabecera vale más que mil palabras y un vídeo es incluso mejor, por ello empezaremos mostrando uno de los embalses que está muy por debajo de su nivel óptimo. Se trata del embalse de Entrepeñas en la provincia de Guadalajara.  Tenéis un precioso vídeo realizado con dron y se filmó hace apenas unos días mostrando la dura situación que atraviesa a día de hoy este espectacular embalse.  Río entre piedras a vista de dron

El nivel tan bajo del agua se explica no solo por la situación de la sequía actual, sino porque el embalse de Entrepeñas junto al de Buendía, forman parte del trasvase Tajo-Segura.

Se trata de un ejemplo muy significativo que ilustra las consecuencias de una mala planificación de obras de trasvase entre cuencas. Las primeras aguas de este trasvase que empezó a planificarse hace 95 años llegaron hace 38 años y lo hicieron creando unas expectativas sobre dimensionadas para el desarrollo agrario y para el turismo de una amplia zona del sureste de España. Las más beneficiadas fueron las provincias de Alicante, Murcia y Almería. Se crearon unas expectativas sobredimensionadas que en realidad terminaron creando nuevas necesidades muy fuertes. Solo se ha podido trasvasar el 30% de lo previsto en un principio, pero ahora esas nuevas necesidades han llevado a varias declaraciones de alerta en los embalses de Entrepeñas y Buendía que en algunos casos llegaron a quedar con solo un 12% de su capacidad. El impacto medioambiental en esa zona ha sido durísimo, pero al perjuicio de la cuenca donante hay que sumar la proliferación de cultivos en régimen de sobreexplotación con los famosos mares de plástico y también los abusos en un desarrollo urbanístico explosivo y caótico. En la cuenca receptora tenemos el caso de la Manga del Mar menor.

Yo espero que la gente que viera el reciente programa de TV de  Salvar el Mar Menor: nueva misión de Jesús Calleja en ‘Volando voy’ comprenda de donde vienen los problemas. Estamos hablando de un trasvase entre cuencas, muy mal planificado y que ha causado amplios destrozos medioambientales.

El Mar Menor es un ecosistema único. Se trata de una la laguna salada con una riqueza de biodiversidad y los aprendices de brujos que jugaron a hacer un reparto más justo del agua entre dos cuencas, han terminado entre otras muchas calamidades convirtiendo El Mar Menor en una cloaca. Los pesticidas, los nitratos y los fosfatos mal empleados de los cultivos de las zonas cercanas, perméan y a través del subsuelo llegan hasta el mar menor matando las praderas de algas y a la fauna que allí habitaba. Convirtiendo un agua transparente en un agua opaca con tonalidades verdes, marrones, y grisáceas que impiden que la luz llegue a las praderas de algas.

Un antes y un después de la foto de aquella zona deja muy claro la magnitud del desastre medioambiental en la zona y el poco criterio con el que se ha actuado en este caso concreto.

El explosivo desarrollo turístico muy mal planificado también ha conllevado un fuerte aumento del consumo de agua, que el trasvase se ve obligado a satisfacer. Una sola imagen del desarrollo de la Manga del Mar Menor es suficiente para ver de forma intuitiva la magnitud de la burrada medioambiental que ha conllevado este trasvase, pero eso no es todo.

En la cabecera del Tajo se llegaron a prohibir en algunas ocasiones de escasez, el uso de las aguas de los riachuelos que los regantes de la zona usan en sus huertas, muchas de las cuales son un mero recurso de auto consumo para su mera supervivencia, bajo amenaza de multa para mejorar el aporte de agua a la cuenca del trasvase Tajo-Segura porque Alicante, Murcia y Almería pasaban sed. Se trata de una situación de emergencia que ocurre con frecuencia  cada pocos años, pero al cabreo de aquellos que se ven privados de su agua en la cuenca donante para cosas tan imprescindibles como regar una pequeña huerta familiar (cosa que conozco de primera mano) se suma el mal uso del agua en la cuenca receptora.

Lo más grave son los casos que se refieren a un tipo de turismo tan rentable desde el punto de vista económico como insostenible.  Se trata del turismo de Golf. Un campo de golf medio tiene 18 hoyos y unas 60 Ha de extensión, su consumo medio es de 1.500.000 litros diarios de agua.  Los campos de golf producen un gran beneficio privado a costa de recursos públicos valiosos y escasos, provocando a medio y largo plazo desastres medioambientales que pueden ser irreversibles. Me he permitido señalar unos pocos.

  • Font del Llop (Alicante)
  • Las Colinas (Alicante)
  • La Manga (Murcia)
  • Mar Menor (Murcia)
  • Hacienda Riquelme (Murcia)
  • Valle del Este (Almería)
  • Almerimar (Almería)

Situación general de los embalses en España

El agua embalsada actualmente es un dato que puede consultarse en la página de http://www.embalses.net/   y en el momento de redactar este artículo  es de unos 21.786 hm3  que representa un 38,85% de la capacidad total.

Los embalses, han estado peor que ahora, pero la situación es seria y hay que tenerlo muy en cuenta.

Esta vez no estamos buscando responsabilizar abiertamente a la administración. Seguro que podría hacerse mejor, pero es un tema muy sensible y no existe una solución óptima que satisfaga a todas las partes, así que se comprende perfectamente la conflictividad de estas medidas orientadas a compensar las regiones más deficitarias en recursos hidrológicos usando los recursos (supuestamente excedentes) de otras regiones.

Características climáticas de la península ibérica

La península presenta terrenos con una orografía muy accidentada y variable, además se encuentra en una zona templada y limita con áreas que aportan influencias climáticas muy diferentes. Dependiendo de los vientos y de la estación podemos estar sometidos a la humedad fresca del Atlántico, o a la sequedad y calor africano, o a la humedad del Mediterráneo o al frío polar o del norte del Europa o incluso a olas heladoras que pueden llegar desde Siberia.

En otras palabras, tenemos una diversidad climática muy considerable

No es la primera vez que España pasa sed por falta de precipitaciones ni será la última, pero también hemos tenido bastantes problemas de inundaciones. Una característica de nuestro clima es precisamente que el volumen de precipitación anual sobre la península Ibérica y Baleares a lo largo de los años, presenta una gran variabilidad.

También hay una enorme diferencia por regiones. Tenemos precipitaciones anuales superiores a 2500mm en Galicia y en el cabo de Gata no llegamos a los 150mm anuales. Veasé https://es.wikipedia.org/wiki/Clima_de_España

Mapa_de_precipitación_media_en_el_periodo_1971-2000_en_España_peninsular_y_Baleares

Hemos tomado un par de imágenes de ese extenso artículo de la Wikipedia que nos interesan especialmente. En la imagen superior podemos ver el mapa de precipitación media anual en el periodo 1971-2000 en España peninsular y Baleares. (Fuente: AEMET3​). Nos faltaría conocer los datos de temperaturas medias porque inciden en la evaporación  y por ello necesitan un aporte mayor de agua. Algunas de nuestras cuencas como la del Segura son muy deficitarias y provocan frecuentes restricciones de riego por la escasez de agua. Para ello mostramos un segundo mapa. Se trata del mapa de las temperaturas medias en España peninsular y Baleares durante  el periodo 1971-2000.​

Mapa_temperatura_media_1971-2000_España_peninsular_y_Baleares

 

Para más información sobre la variación del promedio anual de las precipitaciones  veasé: http://www.aemet.es/es/idi/clima/registros_climaticos

Se dice del ahorro en el consumo del agua a nivel doméstico que puede lograrse racionalizando su consumo para tratar el agua como un bien escaso. (Ladrillo en la cisterna, programa económico en la lavadora, etc.). Lo cierto es que con eso no se consigue mucho porque la partida más importante es la del riego.

Las redes de distribución están reservadas al agua potable pero sabemos que el váter, lavadora, limpieza de la casa, regar las plantas, son usos domésticos que representan cerca del 50% del agua consumida y que no requieren agua potable. Esto solo se tiene en cuenta en lugares donde el agua potable es un auténtico lujo porque duplicar las infraestructuras para gestionar dos tipos de agua sería muy complejo y caro, por no decir imposible.

En España en 2006 Medio Ambiente propuso gravar el consumo de agua que superara los 60 litros por persona y día para desincentivar los consumos irresponsables del líquido elemento. Hoy en día existen algunas normativas municipales que imponen sanciones. El precio final del agua suele oscilar bastante en función del Ayuntamiento.  En el caso de Málaga las sanciones pueden ser de hasta 600000 euros, por un uso indebido del agua.

En cuanto al riego, represente el uso dominante del agua en España y  pese  a que la modernización de los sistemas de riego son más efectivos, el volumen de agua usado para el riego no ha descendido porque la superficie regada en España continua aumentando. De hecho, la política de trasvases, para lo que también ha servido, es para aumentar la necesidad de agua a nivel nacional, porque ahora hace falta más agua para regar áreas que nunca antes de tales obras se pudieron cultivar.

Además, aunque la sabiduría del refranero diga que “agua del cielo no quita riego”, lo cierto es que sí. Lo que seguramente significa el refrán es que muchas veces el agua de lluvia directa caída sobre los cultivos no basta para cubrir todas las necesidades y hay que seguir regando. El volumen de agua consumida para el riego aumenta notablemente los años con escasez de precipitaciones.

Para finalizar:

Pese a lo complicado del problema de administrar un bien tan escaso y tan necesario, así como lo difícil que resulta diseñar soluciones que contenten a todos, si que existen bastantes casos que son un absoluto despropósito.

Mientras se ponga el foco en los beneficios económicos inmediatos y se olvide o se posponga la sostenibilidad de nuestros ecosistemas, estaremos haciendo muy mal negocio.

 

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