La crisis de biodiversidad (Parte 1).

Introducción

El desequilibrio del que vamos a hablar, podría suponer a largo plazo un impacto mucho mayor para la humanidad que cualquiera de las crisis económicas que la humanidad ha conocido, porque éstas suelen superarse en algunas décadas. Se habla de ciclos cortos y quizás de ciclos más largos que podrían prolongarse por cuatro a seis décadas.

En cualquier caso, cuando se habla de las crisis de biodiversidad la escala de tiempo no tiene nada que ver. Las crisis de biodiversidad no se recuperan en muchos millones de años.

Esto es debido a la escasa velocidad de la evolución biológica. No estamos prestando la debida atención a la actual crisis de la biodiversidad porque en realidad estas son la consecuencia de la actividad humana buscando beneficios que como mucho llegan a un par de generaciones humanas. Estos plazos son muy cortos comparados con los plazos en los cuales ocurren los cambios en nuestra biosfera.

La consecuencia de una actividad humana que busca beneficios a “corto plazo”, se convierten en duras hipotecas sobre el futuro de las generaciones venideras.

Extinciones masivas

Cuándo hablamos de extinciones masivas de especies o de crisis de biodiversidad, en seguida pensamos en la extinción de los dinosaurios, pero esa no fue ni la única, ni la más importante. Solo fue la más reciente. Hagamos un repaso de las más importantes crisis de biodiversidad sufridas por nuestro planeta:

  1. Primera extinción: Ocurrió hace 435 millones de años. Se debió a una larguísima glaciación.  Casi desapareció toda la vida marina. Sobrevivieron algunos peces y murieron muchos invertebrados.
  2. Segunda extinción: Sucedió hace 367 millones de años. En aquella ocasión desaparecieron muchos peces y el 70% de los invertebrados.
  3. Tercera extinción: Fue la más dramática. Ocurrió hace 245 millones de años.  Desaparecieron nada menos que el 90% de todas las especies.  Los trilobites que eran invertebrados  que dominaron los fondos marinos, se extinguieron totalmente.
  4. Cuarta extinción: Aconteció hace 210 millones de años. Desaparecieron el 75% de los invertebrados marinos.
  5. Quinta extinción: Sucedió hace 65 millones de años. Desaparecieron los dinosaurios, los amonites y otras especies.  La temperatura bajó bruscamente y eso favoreció a los animales de sangre caliente (mamíferos y aves) que posteriormente dominaron el medio terrestre.
  6. Sexta extinción: Actualmente estaríamos padeciendo la sexta gran crisis de biodiversidad y en este caso el factor determinante sería el ser humano. En las anteriores se sabe que en el caso de los dinosaurios pudo deberse a la caída de un gran meteorito y  quizás en algunas de las anteriores también fuera la misma causa.

Factores que contribuyen a la biodiversidad

El número de especies en un ecosistema viene favorecido por la energía disponible en el mismo, por el área disponible para los organismos, y por la estabilidad del medio.

La biodiversidad en sí misma es un importantísimo factor de estabilidad para toda la biosfera, por ello podríamos entrar en un círculo vicioso de menos diversidad menos estabilidad, que favorecería la destrucción de numerosos ecosistemas. De hecho esto ya está sucediendo.

La biodiversida es un tesoro:

La perdida de la biodiversidad representa un empobrecimiento irreversible en términos de recursos genéticos altamente beneficiosos para el ser humano.

Desde el punto de vista económico baste decir que el 17% de la proteína consumida por el ser humano proviene de los peces. Esto conlleva una considerable creación de empleo. Se ha propuesto una moratoria para el atún rojo en el Mediterráneo, pero son muchas las especies piscícolas amenazadas por la sobreexplotación pesquera en todo el planeta. Según un estudio en la revista Nature, sobre la disminución de los peces, un 90% del total de los grandes ejemplares del océano han desaparecido.

En realidad, se están sobreexplotando todos los recursos naturales. Cuando se pierde una especie se pierde para siempre y cuando se pierde un ecosistema, muchas especies autóctonas desaparecen para siempre.

La biodiversidad también es una fuente de incalculable valor desde un punto de vista farmacológico. Muchas de las especies que contienen el secreto para la lucha contra las peores enfermedades que padece el ser humano están por descubrir, y sería una enorme pérdida que se extinguieran estas especies. Estamos condenando a la extinción a muchas especies que contienen la cura de estas enfermedades antes de que el hombre lo descubra. Cada especie es un laboratorio que a medida que se se va adaptando a su medio y a sus especies vecinas, va aprendiendo a sobrevivir. Entre estos aprendizajes evolutivos, las especies son expertos luchadores contra toda clase de enfermedades. Son potenciales aliados nuestros, con millones de años de experiencia, en la lucha contra todo tipo de males que también afectan a nuestra salud.

El hombre, descubrió hace mucho las propiedades curativas de las plantas y aprendió a realizar extractos  vegetales que conservaban dichas propiedades curativas. Muchas especies animales, y vegetales tienen un enorme valor en medicina.

Estatua en homenaje a Alexander Fleming. Plaza de las Ventas

Los antibióticos son un ejemplo notable ya que se descubrieron por la observación de la inhibición del crecimiento bacteriano en un cultivo contaminado por hongos. El genoma de ese hongo contenía un secreto que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. Se ha avanzado mucho, pero el punto de partida estaba en un secreto contenido en el genoma de una especie aparentemente insignificante, el Penicilium, que vive en la basura.

http://www.abc.es/20081001/nacional-sociedad/descifrado-genoma-hongo-penicilina-20081001.html

En la plaza de toros de las Ventas, los madrileños tenemos una estatua que rinde homenaje al doctor Alexander Fleming por su contribución, al descubrimiento de la penicilina, que salvó millones de vidas.

Por citar algunos organismos valiosos, el ajolote (Ambystoma mexicanum), o también axolote es un anfibio de origen mexicano. Su estado es de Críticamente Amenazado. En la medicina tradicional mexicana se pueden encontrar jarabes de ajolote para tratar principalmente enfermedades respiratorias.

También, en la lucha contra el sida podríamos encontrar una importante clave en el genoma de algunos animales. Concretamente se ha visto que en ciertos lemures que están en peligro de extinción, su ADN contiene genes que le protegen del virus. Parece que el lentivirus ‘SIVgml’ tiene, como mínimo 75 millones de años. La evolución en Madagaskar donde viven estos lemures fue aislada de la de sus parientes africanos por los 400 kilómetros de separación entre la isla y el continente haciendo muy difícil el contagio del virus. Este continuó coevolucionando en los restantes primates. Una vez más se pone de manifiesto el inestimable valor de la biodiversidad. http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/01/ciencia/1228155432.html

Son muchos los venenos de origen animal que en dosis adecuadas se usan en medicina y lo mismo puede decirse de muchos alcaloides tóxicos de origen vegetal.

Debemos concienciarnos sobre el extraordinario valor de la biodiversidad.

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