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Especulando sobre la tuberculosis del guppy y el papel de la vitamina D3

La imagen muestra a un Guppy macho comiendo en superficie. Tienen la boca adaptada para comer preferiblemente en esa zona. Para ilustrar que la radiación UVB solo penetra un centímetro en el agua, he ennegrecido el resto de la imagen donde esas radiaciones no pueden penetrar. Este retoque me sirve para ilustrar una teoría sobre la Tuberculosis del guppy derivada de una considerable cantidad de datos que han sido tenidos en cuenta y que han dado lugar a este largo y sesudo artículo, fruto de la observación, pero totalmente especulativo.

Si bien no es la primera vez que hablo de la Tuberculosis de los peces, no he querido llamar a este artículo La tuberculosis de los peces (Parte 3) como si fuera una continuación de los dos anteriores porque el enfoque es diferente.

Quizás no te apetezca leer un larguísimo artículo, que a diferencia de los anteriores sobre la Tuberculosis, es áltamente especulativo. Lo que puedo decir es pese ese a la falta de evidencias que corroboren mis sospechas, si que considero que existen un alto número de indicios que permiten tomar en consideración dichas especulaciones como punto de partida para que el que quiera pueda ponerlas a prueba.

Quiero compartir mis elucubraciones con el resto de los aficionados ante la notable carencia de remedios de eficacia probada para esta enfermedad que puede ser una auténtica pesadilla para el aficionado.

Me centraré en la tuberculosis del guppy porque es la que conozco y además creo que es un caso muy especial de epidemia de tuberculosis en los peces que aparece posiblemente por errores en el mantenimiento de este pez en nuestros acuarios.

En mi caso, si todo termina en estrepitoso fracaso, supondría cuatro años de trabajo perdidos intentando mejorar la raza de mis guppies, cosa que estoy intentando en unas instalaciones con muchas limitaciones para hacer algo así.

Tendría que empezar de cero si no logro derrotar esta enfermedad que llevo combatiendo desde hace al menos dos años.

Consideración de datos clave que podrían explicar una teoría sobre el desarrollo de la tuberculosis de guppy en los acuarios.

Voy a enumerar algunas de las claves en las cuales me apoyo para sustentar mi teoría.

  1. Lo primero que hay que señalar es que la necesidad de la radiación UVB no es la misma para todas la especies animales. La radiación UVB no puede penetrar en el agua más de un centímetro, y por ello lo más normal es que la mayoría de los peces estén perfectamente adaptados para no necesitarla. Hay casos evidentes de esta total ausencia de requerimiento de UVB por parte de ciertos peces. Por ejemplo en los peces de fondo, los peces abisales, los peces que viven en aguas que están dentro de cuevas, etc. Ninguno de ellos podría sobrevivir si necesitara radiación UVB. Para más información sobre la pérdida de genes, recomiendo leer un artículo estupendo sobre el tema: Perder genes y sobrevivir: cuando menos es más en la evolución de los seres vivos
  2. Las dosis mínimas de Sol necesarias para sintetizar la suficiente cantidad de vitamina D3 en el organismo son siempre pequeñas.  En España las personas  con un 20% de la piel expuesta al Sol en verano tienen suficiente con 7 minutos diarios de Sol.  En otros organismos las necesidades pueden variar bastante ya que algunos no necesitan nada de Sol, pero en este instante sospecho que el Guppy sí que podría tener esta necesidad de luz UVB.
  3. La iluminación 100% LED en algunos acuarios podría resultar mortal de necesidad a largo plazo para especies que sean muy dependientes del UVB y ese podría ser el caso del Guppy. De hecho, yo sospecho que vengo padeciendo estos problemas desde que suprimí totalmente la iluminación fluorescente en mis acuarios. Sería muy interesante contar con las opiniones de personas que tengan Guppys y usen 100% de iluminación LED. Los acuarios con tubos fluorescentes con más de un año de uso, también pierden su eficacia y una parte de su espectro. Esto también podría afectar a los guppys.
  4. Las lámpara fluorescentes no aportan mucho UV, pero esa pequeña cantidad podría bastar para evitar que peces como los guppys mueran de avitaminosis o de Tuberculosis.
  5. Actualmente la mayoría los vidrios se fabrican opacos a la radiación UVB para proteger a las personas. Los acuarios con tapa de cristal pueden impedir la llegada de UVB al acuario.
  6. Las especies piscícolas susceptibles de necesitar el aporte de UVB serían algunas (no todas) de las que viven cerca de la superficie del agua y las que viven en aguas someras ,porque el UVB no penetra en el agua más de un centímetro. Son peces que tienen orientada la boca hacia arriba porque se especializan en comer en superficie. Los guppys pueden haber desarrollado esta dependencia a la radiacion UVB para sintetizar la vitamina D3.
  7. Los poecilidos en el medio natural no parecen muy propensos a las micobacteriosis pero en los acuarios es una de las enfermedades crónicas más frecuentes.
  8. La vitamina D3 solo se encuentra de forma natural en unos pocos alimentos.
  9. Muchos piensos para peces incluyen algo de vitamina D3, pero es una vitamina que rápidamente desaparece por oxidación. Va perdiéndose paulatinamente desde el momento en que quitamos el precinto hermético del bote.
  10. La Tuberculosis puede permanecer latente en un organismo durante tiempo ilimitado. En el caso humano, las bacterias de la tuberculosis pueden estar latentes en el tejido pulmonar de una persona y no producir enfermedad. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hasta un tercio de la población mundial podría tener tales infecciones de tuberculosis latentes. No hay que olvidar que hablamos de bacterias diferentes en el caso humano aunque parecidas.
  11. Las dificultades actuales con los guppies son algo totalmente nuevo en mis más de 50 años de acuarifilia y por ello achaqué todos estos problemas a debilidades genéticas. Seguramente los guppies actuales son más débiles, pero algo que me sorprendió es que no todo el mundo padece estos problemas.
  12. Mis sospechas sobre la importancia de las debilidades genéticas en los guppies actuales, después de fracasar con guppies de distinta procedencia, se fue al traste al incluir en mis acuarios una raza fuerte (los guppys de me amigo Alberto) Son guppys con años de mantenimiento en acuario con el agua de Madrid, pero empezaron a enfermar a partir del mes y medio de estar en mis acuarios Esto me hizo sospechar de que el problema podría ser otro y que la debilidad genética no era tan importante como yo pensaba. Se da la circunstancia de que esos guppies se criaron en un acuario de mi amigo Alberto con iluminación fluorescente, que como es sabido, proporciona una pequeña contribución a la radiación UVB.
  13. Las carencias de vitamina D3 producen raquitismo y algunos de los síntomas del raquitismo y de la Tuberculosis son parecidos. Además el raquitismo por carencia de vitamina D3 puede derivar fácilmente en Tuberculosis porque esta vitamina tiene un papel crucial en el sistema inmunitario y las micobacterias son ubicuas y oportunista.

Hasta aquí los datos conocidos en los que me basé para proponer una teoría.

Teoría del papel de la radiación UVB en la vitamina D3 y en la Tuberculosis de Guppy

Lo que yo estoy considerando es lo siguiente:

No existe un solo tipo de tuberculosis del guppy y cualquier forma de tuberculosis que afecte al guppy podría estar enfermando solo a estos peces en un acuario con otras especies debido a una debilidad inmunitaria causada por la dependencia que tienen los guppys, (y quizás también otros Poecílidos u otros peces de superficie), de un aporte de radiación UVB para sintetizar vitamina D3. Se da el caso de que otros muchos peces no necesitan esta vitamina ni este aporte de luz UVB, lo cual es lógico ya que la única zona donde existe esta radiación es en el primer centímetro de profundidad. Por ello es muy previsible que la mayoría de los peces tengan adaptaciones para no depender de la radiación UVB ni de la vitamina D3 y los peces dependientes sean unos pocos.

Sospecho que se la ha llamado tuberculosis del guppy porque este tipo de infecciones, aún siendo de distintos tipos de micobacterias, no afecta a otras especies piscícolas que conviven con normalidad en el acuario, pero en mi humilde opinión, esto podría deberse a la existencia ese factor vitamínico y la imposibilidad de sintetizarlo en ausencia de UVB. Es decir, la diferencia podría estar más en el pez que en la bacteria porque esta podría llegar estar presente en otros peces pero estos no tienen por qué desarrollar la enfermedad.

 

Todo esto podría tener que ver igualmente con el hecho de que el pienso en escamas va perdiendo vitaminas desde el momento que se abre el precinto y una las que se pierde es la vitamina D porque se oxida fácilmente perdiendo su eficacia. Una vez abierto el bote, conviene acordarse de cerrarlo siembre después del suministro y no se debe usar por más de tres meses desde que se abre el precinto (detalle que yo suelo descuidar) ni superar la fecha de caducidad del producto. En realidad, el simple contacto con el aire degrada cualquiera de las vitaminas liposolubles, A, D, E y K mediante oxidación lipídica.

Ruta metabólica de la vitamina D y el papel de la radiación UVB.

Este tema es un poco lioso y no siempre viene explicado con el nivel de detalle necesario para entender como podemos actuar para solventar la carencia de esta vitamina. Lo que vamos a comentar ahora está referido al ser humano, pero a pesar de que no todos los animales presentan las mismas necesidades, es importante partir de lo que sabemos sobre el papel de la vitamina D, y lo que mejor conocemos son sus efectos en humanos.

Las personas no necesitamos agregar vitamina D a nuestra dieta cuando existen condiciones adecuadas de irradiación de luz ultravioleta, porque partiendo del colesterol, podemos obtener vitamina D3 mediante una serie de pasos metabólicos que describiremos más adelante y que en humanos van a necesitar la radiación UVB. Creo que esto no ocurre en todos los animales porque esta radiación no tiene la misma disponibilidad en todos los ecosistemas, pero creo que esta necesidad, la comparten con los humanos unos pocos peces que, como el guppy, viven cerca de la superficie.

La mayor parte de las vitaminas funcionan como cofactores que colaboran con ciertas enzimas en diferentes funciones fisiológicas. La vitamina D por el contrario funciona como una hormona esteroide. Es decir, existe un receptor en el núcleo de las células de casi todos los tejidos que se unen a ellos activando genes que inician la producción de determinadas proteínas. Esta proteínas se encarga de realizar funciones importantes la más conocida es la absorción de calcio facilitando el paso del mismo desde el intestino a la sangre. También se ha observado un importante papel en funciones inmunitarias.  Resumiremos lo mejor posible la ruta metabólica de la vitamina D:

  1. Colesterol: es una sustancia similar a la grasa que se sintetiza en el hígado.
  2. 7-dehidrocolesterol: Se puede obtener a partir del anterior o mediante la alimentación de origen animal.
  3. Provitamina D3: Se trata de un producto intermedio obtenido del anterior en la piel expuesta la la radiación UVB, concretamente entre 290 y 320 nm.
  4. Vitamina D3: No es una sustancia activa, en la piel se puede obtener a partir de la anterior, también gracias a la radiacion UVB, o a través del alimento, pero son muy pocos los alimentos que la contienen. Una vez producida en la piel o ingerida, pasará al torrente sanguíneo disuelta en el plasma.
  5. Calcidiol: Se sintetiza en el hígado a partir de la anterior y se libera a la sangre. Continua sin ser un producto activo.
  6. Calcitriol: Se genera en los riñones a partir de la anterior y ya es una sustancia activa. Su producción está regulada por la actividad de la enzima 1-hidroxilasa renal y su concentración en sangre puede ser 1000 veces inferior a la de su precursor (Calcidiol) que actúa de reserva de vitamina D. Pese a ello, a concentraciones excesivas de Calcidiol o cuando la función renal está afectada, la síntesis de Calcitriol aumenta generando el efecto tóxico en el organismo.

La principal fuente de obtención de vitamina D en el ser humano es la síntesis endógena a partir del 7-dehidrocolesterol expuesto a la acción de la radiación UVB. El aporte de vitamina D a partir de una dieta normal suele ser muy escaso salvo la ingesta de productos alimenticios especialmente ricos en vitamina D.

La vitamina D se refiere indistintamente a la vitamina D2 y D3 y generalmente tienen la misma eficacia con alguna excepción. Por ejemplo: La vitamina D3 es diez veces más eficiente en las aves que la vitamina D2.  La vitamina D2 es producida por hongos.

La vitamina D1 resultó ser en realidad una mezcla de sustancias.

La alimentación en los Poecílidos.

Creo que los Poecílidos (familia Poeciliidae) es probablemente el grupo de peces más popular entre los aficionados a la acuariofilia por ser ovoviviparos y por ello fáciles de reproducir.

Seguramente los criadores de estos peces y las marcas de distribución de alimentos de acuariofilia disponen de amplios estudios sobre las necesidades alimenticias de estos peces en cautividad, pero no es información pública y la información científica objeto de divulgación suele referirse a la alimentación de estos peces en la naturaleza. Sin duda la alimentación en la naturaleza es un punto de partida obligado, pero en lo que respecta a las necesidades de la vitamina D3 o a las necesidades del aporte de radiación UVB para sintetizarla, en estos estudios no se mencionan estos datos simplemente porque en condiciones naturales esos peces usan la misma fuente de iluminación que no es otra que el Sol y con ella no necesitan aporte extra de vitamina D3.

La Revista de Biología Tropical tiene publicado un estudio extremadamente minucioso e interesante sobre la alimentación de esta familia de peces en la naturaleza titulado “Alimentación de los peces dulceacuícolas tropicales Heterandria bimaculata y Poecilia sphenops (Cyprinidontiformes: Poeciliidae)” .  En él se dice que el 92.9 % de la ingesta de alimentos corresponde a insectos.

Comparativa de ciertos tipos de iluminación.

Lo que sigue a continuación es solo para dar una idea de como pueden influir ciertos tipos de iluminación en los peces que supuestamente tengan necesidades de UVB. Las imágenes a la izquierda está reducidas.

Importante: Las imágenes reducidas salen algo recortadas y deberá pulsar en ellas para ver la imagen completa a tamaño normal.

Luz solar

Empezamos por comentar la luz solar que siempre ha de ser nuestra referencia, por representar las condiciones de iluminación naturales que han de servir de referencia.

En el caso de los peces sabemos que los rayos ultravioleta (UV) tienen una baja penetración en el agua, pero hay peces que viven habitualmente muy cerca de la superficie y por ello gozarán de cierta radiación UV en condiciones naturales.

Tenga en cuenta que a imagen utilizada no muestra con fidelidad las partes del espectro no visible (no aparece la porción de UVB que aun siendo pequeña puede ser muy importante).

Luz fluorescente

Este ha sido uno de los elementos más habituales usados en la iluminación de acuarios hace unos años.

Recientemente ha perdido protagonismo a favor de la iluminación LED, mucho más eficiente desde un punto de vista energético.

Existen una gran cantidad de modelos que ofrecen una gran cantidad de espectros diferentes. Un tipo de espectro usado es el que se usa para aumentar la producción hortícola.

Fluorescente Reptisun (Radiación UVB)

Este es un tipo de tubo especial para terrarios de reptiles del desierto que tienen unas necesidades de radiación solar muy altas. Podemos que la mayor parte de su espectro luminoso es visible, pero proporciona algo más de radiación UV que un tubo fluorescente normal.

Se trata de la opción que yo elegí para suplementar la luz del acuario con algo de radiacion UVB que procuro dosificar bastante. No suelo pasar de una o dos horas al día.

Coloco el alimento cerca de la superficie iluminada con esta luz para que los peces tomen su baño de UVB.

Iluminación LED

Por razones de eficiencia la iluminación de los acuarios, que representan un montón de horas al año, está sufriendo una rápida evolución hacia la iluminación LED, pero se puede ver en la imagen a la izquierda que la gráfica del espectro difiere mucho de las iluminaciones fluorescentes y del espectro solar. En particuar la iluminación LED habitual no aporta ni una pizca de radiacion UV, que sí estaba presente en el espectro solar y en el espectro de la iluminación fluorescente. La gráfica se corresponde con la de la iluminación LED del tipo Blanco frío y por eso el pico azul es más alto que el pico de la derecha de colores verde, amarillo y naranja, pero es muy similar a la iluminación LED de blanco cálido donde el pico derecho es más alto que pico izquierdo azul. pero lo importante es que no hay el menor aporte de radiación UV.

 Bombilla de filamento incandescente

las bombillas de filamento incandescentes, las de toda la vida, tienen una eficiencia muy pobre.

Está prohibida su fabricación desde 2012 porque se  considera una tecnología obsoleta con un impacto muy negativo en la eficiencia energética.

La mayor parte de la energía se desperdicia emitiendo radiación infrarroja. Proporciona algo de radiación UV, pero muy poco.

En acuariofilia están desaconsejadas desde hace muchísimos años.

Bombilla Halógena

Esta tecnología, también es muy ineficiente. En realidad es solo algo más eficiente que la bombilla de incandescencia.

Los filamentos de estas bombillas duran algo más y no tienen tendencia a oscurecer el cristal con el tiempo.

También fueron prohibidas recientemente por la UE por su baja eficiencia. Solo las mencionamos para completar la comparativa.

Conclusiones provisionales:

Ninguna de las claves mencionadas sería concluyente por sí sola y puede que nunca se consigan conclusiones definitivas, pero yo estoy decidido a prestar una especial atención a las posibles relaciones entre UVB, la Tuberculosis de los guppies,  la vitamina D3, y el sistema inmunitario de los peces.

Otros muchos peces no se verían expuestos a la tuberculosis pese a vivir en ambientes infectados de micobacterias en ausencia de aporte de vitamina D3 ni de radiación UVB, porque sospecho que la mayoría de los peces a diferencia de los poecílidos, sí que pueden sintetizar la vitamina D3 en ausencia de UVB y su sistema inmunitario no se debilita como en el caso de los poecílidos en ausencia de UVB. Insisto, es solo lo que creo.

La mejor fuente de luz para proporcionar UVB sería la luz solar directa, ignoro cual sería la dosis mínima para el guppy pero no me extrañaría que bastara con solo media hora al día o incluso menos tal y como nos ocurre a nosotros. Otra de las fuentes de luz que quizás podría servir en acuarios serían las lámparas de UVB para reptiles.

No creo que sea necesario renunciar a los LEDs, porque tienen la enorme ventaja de su gran eficiencia, pero en el caso del guppy ser necesario un pequeño suplemento con radiación UVB.

Otra posible solución sería suministrar directamente vitamina D3. Yo uso pastillas de pienso y se podría echar una gota de aceite de hígado de bacalao sobre una pastilla de pienso y dejar unos minutos para que se absorba totalmente en la pastilla por capilaridad. Yo lo he hecho alguna vez y luego se puede suministrar así, pero al ser algo sobre lo cual no existen pautas conocidas de administración, a la larga, el remedio podría ser peor que la enfermedad por desconocimiento de la dosis adecuada.

Con el aceite de hígado de bacalao se pueden aportar no solo la vitamina D3 sino otra vitaminas liposolubles, A, D, E y K que suelen perderse pasado un tiempo al abrir el bote de pienso.  El problema es que la sobredosis de cualquiera vitamina liposoluble resulta tóxica. Por el contrario la sobredosis en las vitamina hidrosolubles no es tan grave porque el excedente se puede eliminar del organismo gracias a los riñones.

La sobredosis de aceite de hígado de bacalao se traduciría en problemas graves de tipo igualmente crónico. A continuación se enumeran algunos síntomas de intoxicación por sobredosis en algunas vitaminas hidrosolubles pero muchos de estos síntomas no son apreciables a simple vista.

Sobre estos temas recomiendo consultar Trastornos nutricionales relacionados con las vitaminas

Yo ahora uso el aceite de hígado de bacalao un poco a la desesperada. Voy a probar a dar a mis guppies dos veces a la semana una pastilla de pienso de 500mg con una gota de aceite de hígado de bacalao. Una cápsula de 500mg tiene unas 13 gotas así que estaríamos ofreciendo un pienso con un 7.7% de aceite de hígado de bacalao. A ojo de buen cubero no me parece excesivo pero es algo arriesgado y hasta no llevar varios meses de tratamiento no podré sacar ninguna conclusión. Para entonces el desastre podría estar servido. He visto algún testimonio de personas que lo usan y alguno afirma que lo usa con regularidad desde hace años.  En mi caso va a ser mejor intentarlo que dar todo por perdido y reiniciar de cero dentro de unos meses. Tengo otras alternativas pero no veo como podría continuar criando guppies si no consigo vencer a esta maldita micobacteria.

Sobre la instalación de iluminación con aporte de UVB, a mí me va a resultar complicado porque lo que tengo ahora es 100% LED. En el caso de que tengamos abundancia de vivíparos, creo que una carencia prolongada de UVB sin usar una compensación de vitamina D3  posiblemente termine debilitando mortalmente a los vivíparos y quizás a algún otro pez de superficie.

A los que tienen vivíparos y usan iluminación fluorescente, les podría bastar con ese aporte si cuidan de renovar puntualmente los tubos una vez al año. Si tuvieran más de dos tubos deberían evitar cambiarlos a la vez para compensar el desgaste de un tubo con el otro y que nunca exista un déficit importante de UVB. Entre el cambio de un tubo y otro yo dejaría pasar de cuatro a seis meses. Todos los fluorescentes aportan un poco de UV pese a usar vidrios que intentan filtrarlos y eso puede estar ayudando en el mantenimiento de estos peces en muchos acuarios.

Dado que todo esto son meras sospechas y teorías basadas en una serie de observaciones particulares, invito a comentar sus experiencias a  los aficionados que tengan vivíparos, y que usen iluminación 100% LED.

 

PD (28-abril-2017):

He decidido suplementar la informacion de los espectros aportando el de los tubos fluorescente Reptisun (que sirven para aportar algo de radiación UVB)

PD (2-mayo-2017):

Una de las cosas que me llama la atención sobre lo que yo creo haber descubierto, es la escasez de información sobre algo que parece ser una necesidad especial de los guppys. Es altamente improbable que nadie más tenga indicios sobre estas necesidades especiales que se ponen de manifiesto cuando se producen una cierta combinación de factores. Por ello, después de buscar información sobre las necesidades especiales de alimentación de los guppys he encontrado un contenido muy llamativo  porque hace una observación en un artículo de  www.depeces.com que a mucha gente le podría parecer exagerada:

Cómo hay que alimentar a los Guppys.

Para los guppys es esencial los alimentos en escamas precisamente porque se disuelven fácilmente pero como cuentan con vitaminas, ácidos grasos insaturados y otras sustancias, pueden verse afectados al no mantener el envase en buenas condiciones. Una vez que se abra no puede utilizarse durante más de dos semanas, por lo tanto, lo ideal es ir comprando envases en la medida que duren ese período de tiempo.

Estoy seguro que casi nadie tira el bote de comida después de usarlo durante un par de semanas. Llama mucho la atención, pero este dato refuerza de una manera brutal mi teoría y deja en evidencia a la industria de alimentación de los peces. En el caso de los guppys, las escamas de pienso deberían venir en pequeños sobrecitos para poder usarlo durante una o dos semanas máximo. Yo creo que el guppy en cautividad a falta de radiación UVB, sufre una necesidad especial de vitamina d3 y que su déficit afecta entre otras cosas al sistema inmunitario del pez.

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La tuberculosis de los peces (Parte 2)

Mycobacterium

Mycobacterium

En este artículo continúo profundizado en el espinoso tema de la tuberculosis de los peces, de la cual ya he comentado algunas cosas en el artículo:

La tuberculosis de los peces (Parte 1)

En esta ocasión trataré de explicar las peculiaridades de esta enfermedad para entender porqué es tan difícil de tratar.

Esta es una enfermedad provocada por micobacterias y es muy importante conocer las características de este grupo de bacterias para entender la razón de por qué los tratamientos con antibióticos no funcionen con la misma eficacia que en otro tipo de infecciones bacterianas y por qué estas enfermedades cursan como crónicas.

A falta de tratamientos con una alta eficacia daremos una serie de recomendaciones básicas que son útiles para muchas enfermedades infecciosas, pero que en el caso de la tuberculosis de los peces son si cabe más importantes por su carácter oportunista.

Qué son la micobacterias

Las micobacterias son microorganismos ampliamente distribuidos. Se encuentran en casi todos los medios acuáticos, incluyendo en el agua del grifo tratada con cloro. También se encuentran con bastante frecuencia  en nuestros alimentos.

Con la salvedad de la lepra y otras especies de micobacterias, que necesitan de un ser vivo para poder prosperar en el interior de sus células, la mayoría de ellas pueden sobrevivir y reproducirse en sustratos ricos en materia orgánica en descomposición porque son capaces de usar el amoniaco y los aminoácidos, que están presentes en las aguas contaminadas, como fuentes de nitrógeno para su metabolismo

No tienen endosporas, pero su resistencia frente a todo tipo de condiciones adversas es muy superior a la de otro tipo de bacterias.

La lentitud de reproducción en estas bacterias es considerablemente mayor al de otras bacterias y esto se debe a que la pared celular de las mismas es especialmente resistente y a la vez que la hace más resistente dificulta en proceso de división celular. Esto tambien reduce la capacidad de acción de los antibióticos poque suelen actuar en la fase de división celular.

Son un  tipo de bacterias muy difíciles de cultivar en laboratorio. En comparación con una bacteria normal como E.Coli, que tarda solo 20 minutos para completar su ciclo reproductivo, las micobacterias necesitan entre un día y dos meses para completar su ciclo reproductivo y necesitan unas condiciones que no resultan triviales de conseguir en un laboratorio.

Muchos individuos infectados por micobacterias parecen sanos  porque no desarrollan la enfermedad ya que lo habitual es que el  sistema inmunitario la impida prosperar pese a no conseguir erradicarla totalmente del organismo. Por ello algunos individuos pueden ser portadores sanos de la enfermedad ayudando a propagarla. Las heces son otra fuente de infección. Los cadáveres picoteados son una fuente muy potente de transmisión.  En el guppy parece existir la “transmisión vertical”, donde las micobacterias se propagan de una generación a la siguiente.

En personas inmunodeprimidas tales como enfermos de VIH, o personas con deficiencias vitamínicas importantes,  la enfermedad se desarrolla y se puede convertir en crónica debido a la lentitud con la que se reproduce la bacteria y a su resistencia.

Los poecilidos en el medio natural no parecen muy propensos a las micobacteriosis pero si en acuarios. Por ejemplo Mycobacterium marinum, M. fortuitum y M. chelonae, entre otras.  Los síntomas no son específicos e  incluyen pérdida gradual de peso, vientre hundido, deformidad de la columna vertebral,  heces fibrosas, ulceraciones, ulceraciones en la piel, coordinación deficiente, hidropesía, exoftalmia.  Estos síntomas pueden ser provocados por otras enfermedades.

Las micobacterias invasoras son vulnerables al ataque de las células inmunitarias del pez, y esto puede conducir a la formación de granulomas localizados en diversos tejjdos del pez.  Se trata de masas de tejido pálido, donde las micobacterias quedan atrapadas donde los medicamentos tienen mucha dificultad para penetrar ya que no son tejidos irrigados por capilares.

Conclusiones a tener en cuenta en la acuariofilia.

Hay que resaltar, por todo lo dicho previamente, que como en muchas otras enfermedades de nuestros peces, es mucho más fácil prevenir esta enfermedad que curarla y más aun en este tipo de bacterias que son claramente oportunistas. Los factores que debemos cuidar son los habituales:

  • Un correcto mantenimiento de acuario:  El agua debe de estar limpia de compuesttos nitrogenados. Para ello se requieren cambios parciales del agua. Se debe extremar la limpieza del sustrato y de los filtros.
  • La calidad de la alimentación:  Se debe proporcionar alimentos de buena calidad ricos en vitaminas. En especial hay que evitar las carencias de vitamina D ya que, por su importante papel en el sistema inmunitario, harían especialmente complicado combatir la enfermedad.
  • La cuarentena con los ejemplares nuevos: Lo habitual es tener los peces en cuarentena unos 15 días, pero lo realmente importante es mantenerlos el tiempo que sea necesario hasta que tengamos la seguridad de que están completamente sanos. Eso en el caso puede llevar bastante más tiempo en el caso de la prevención de la tuberculosis. Algunos peces como los guppies son especialmente sensibles a esta enfermedad.

En caso de epidemia en el acuario, los ejemplares infectados deben ser separados lo antes posible del resto, y para mayor seguiridad deberían ser sacrificados, ya que su reintroducción una vez curados podría no ser una buena idea dado que la enfermedad puede permanecer latente y sin manifestarse durante mucho tiempo. Un pez enfermo tuberculosos muerto en el acuario se convertirá en un potente foco de infección para otros peces porque el cadaver será picoteado con resultados desastrosos de contagio.

Los tratamientos con antibióticos no son demasiado eficientes y pueden conducir a minimizar los síntomas enmascarando la enfermedad, que con el tiempo puede hacerse resistente al antibiótico.  La erradicación total en el caso de la tuberculosis no puede ser garantizada y superar el problema puede ser una cuestión de paciencia manteniendo las medidas profilácticas adecuadas, sin olvidar ningún detalle que pudiera estar comprometiendo la salud de los peces.

La clave del éxito suele ser  el sistema inmunitario de los peces.  Lo primero que se debilita en un pez que se desarrolle en condiciones poco idóneas, será su sistema inmunitario y este es el punto clave para resistir las enfermedades infecciosas y muy en especial este tipo de enfermedades oportunistas. La enfermedad se hace crónica porque debilita el sistema inmunitario y el sistema inmunitario débil favorece a la enfermedad. Romper este círculo vicioso es muy difícil.

Sobre el desarrollo de la resistencia a los antibióticos en el caso de la Tuberculosis

La resistencia a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud humana a nivel mundial. De forma alarmante, Mycobacterium tuberculosis, resistente a múltiples fármacos, se ha extendido por todo el mundo.
Un equipo de investigadores de Suecia, Francia, Bélgica y Suiza ha encontrado una manera de revertir la resistencia a un antibiótico usado para tratar la tuberculosis. En su artículo publicado en la revista Science , el equipo describe cómo se seleccionaron los compuestos que activaron diferentes vías para activar el ethionaide, un compuesto usado para tratar la tuberculosis.
https://medicalxpress.com/news/2017-03-reverse-antibiotic-resistance-mycobacterium-tuberculosis.html

Esto ha sido posible porque la resistencia se había desarrollado actuando sobre una enzima necesaria para la activación del profármaco.  Lo que se hizo fue desarrollar moléculas similares a fármacos que activan una vía de bioactivación alternativa encriptada de etionamida en M. tuberculosis, evitando la vía de activación clásica en la que se han observado mutaciones de resistencia. Si el antibiótico no se tratara de un profármaco que necesite ser activado en el organismo, no se podrían usar estas estrategias.

¿Se puede comentar algo más sobre esta pesadilla de problema?

Quizás con esto no estoy ayudando gran cosa, pero para aquel que tenga el problema como yo lo tengo ahora, no se trata de un problema trivial, me da cierto reparo mezclar contenidos de lo que creo que son conocimientos bastante contrastados, con la las elucubraciones de un aficionado como yo, que busca una solución a un grave problema con sus peces.

Yo en este momento estoy considerando ciertas estrategias que voy a compartir en breve, pero esto va a ser lento y podría estar dando palos de ciego que terminen en fracaso, así que, para no mezclar, mis elucubraciones me las reservo para el siguiente artículo que a diferencia de este, que es divulgativo, será más testimonial y de opinión.

 

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La tuberculosis de los peces (Parte 1)

Testimonio personal

Hacía muchísimos años que no tenía un caso de tuberculosis en mis acuarios. Se puede decir que desde que tengo acuarios de gran tamaño (más d 25 años) no había tenido ningún caso. Los casos que padecí de joven también fueron en poblaciones de guppies.

Es una enfermedad que puede ser desastrosa para un acuario y por experiencia de juventud recuerdo que suele aparecer  en acuarios pequeños, mal mantenidos o superpoblados , tambien en peces recién importados (por debilidad inmunológica) o que por alguna otra razón tienen condiciones deficientes.  En los guppies aparece sobre todo en hembras adultas.  En esta ocasión he de reconocer que ha existido una combinación negativa de factores. El origen fueron unas hembras guppies que sin pasar por el acuario de cuarentena fueron introducidas en mi acuario de 150L que tenía un equilibrio aún precario porque había sido iniciado hace pocos meses.

Definición de la enfermedad

Se trata de una enfermedad infecciosa. El agente es una bacteria del género Mycobacterium. Algunos autores consideran que puede estar producida por diferentes especies (M. piscium, M. salmoniphilum, M. marinum, entre otras). Afecta a una gran variedad de especies piscícolas y su evolución, salvo en raros casos, suele ser bastante lenta.

Posibilidad de contagio a seres humanos

Para algunos autores se trata de una enfermedad que no se transmite ni al humano ni a ningún animal de sangre caliente, por tratarse de un germen diferente al de la tuberculosis humana (Mycobacterium tuberculosis). A diferencia de este, la mayoría de las cepas de M. marinum no pueden crecer a la temperatura de incubación habitual de 37 °C, sino entre 30 y 33 °C.   Es por ello muy infrecuente su transmisión a humanos, pero no imposible. Experimentalmente se ha logrado contagiar a animales terrestres de sangre fría con la tuberculosis de los peces.

El primer caso de infección a un humano fue reportado en 1962 y se trató de una infección  en forma de granuloma producido por contagio de M. marinum en una pecera. La infección de M. marinum puede ser considerada un riesgo laboral para algunas profesiones, como los trabajadores en tiendas de animales, pero la mayoría de las infecciones de las que se tiene noticia (que son muy pocas) ocurrieron en criadores domésticos de peces, que mantenían algún acuario en su casa probablemente en malas.

Síntomatología

Los síntomas pueden ser muy variados dependiendo de la parte del organismo afectada, de la especie, y de la evolución de la enfermedad.  Los animales se muestran más lentos, más delgados,  pueden sufrir una deformación de la columna vertebral,  deformación del vientre,  de las mandíbulas, abultamiento de ojos, esterilidad progresiva, etc. No todos los síntomas ocurren en el mismo ejemplar. Los síntomas van cursando de forma lenta. Es una enfermedad crónica.

Patogenia

El periodo de incubación puede ser de solo 15 o 30 días. Se distribuye por todo el organismo pero solo se va acumulado en determinadas partes causando el problema en las vísceras más afectadas.  La morbilidad (porcentaje de casos afectados) en un acuario suele ser del 60%. La mortalidad es muy alta aproximadamente el 90% de los peces con síntomas claros mueren y constituyen la principal fuente de contagio. En especial si mueren el el acuario y son picoteado por otros peces.

Profilaxis y tratamientos

Para prevenir el problema, respetar una cuarentena amplia para los peces nuevos, buena alimentación, acuario con pocos peces y aumentar la calidad del agua con cambio parciales frecuentes de agua. Debe apartar siempre los peces enfermos desde los primeros síntomas. Uno de los primeros síntomas es el cambio de la forma de nadar cuando el pez está tranquilo. Aparece un bamboleo que desaparece cuando el pez nada rápido por ejemplo en una huida. Posiblemente se deba a dolores musculares crónicos. También el ligero abultamiento de la bránquias.

Es una enfermedad que puede quedar oculta y dar mucha lata. Los peces enfermos muy rara vez se curan y de los que parecen curarse, pueden ser portadores de la enfermedad. La enfermedad se transmite cuando un pez enfermo es picoteado por otro. Si llegan a morir en el acuario contaminan a muchos otros peces. Por esa razón, si no se sacrifican los peces dudosos, la posibilidad de éxito para combatir la epidemia disminuyen mucho.

En especial el salabre para apartar los peces enfermos o para sacrificarlos ha de ser desinfectado con posterioridad metiéndolo en un tarro con uno o dos litros de agua el y dejarlo con uno o dos taponcitos de lejía actuando durante toda la noche.  Con cualquier utensilio o recipiente expuesto se ha de actuar de forma parecida.

El intento de cura solo tiene sentido si dispone de espacio y acuarios de sobra que puedan ser dedicados durante quizás más de un año a la recuperación de peces afectados, porque los tratamientos no garantizan la cura y la ausencia de síntomas no garantiza que la enfermedad esté vencida. Los peces curados deberían quedar en otros acuarios sin contacto con los sanos. Alcanzada la situación de ausencia de peces sospechosos de estar infectados conviene mantener la profilaxis indicada durante varios meses por prudencia porque el rebrote de la epidemia no es infrecuente.

La única noticia buena con esta enfermedad es que no suele afectar a la totalidad de los peces. Puede que en una población de guppies diezmados por la enfermedad, los supervivientes sean genéticamente más resistentes a la enfermedad.

 

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Enfermedades de los peces de acuario vs. sistema inmune.

Con demasiada frecuencia, se hace un énfasis excesivo en el tratamiento farmacológico de las enfermedades de los peces de acuario cuando en la mayoría de los casos las causas hay que buscarla en las deficiencias del mantenimiento de los mismos.

Las carencias de las condiciones fisicoquímicas del acuario o la deficiente alimentación, suelen estar el el origen de la mayoría de las enfermedades de los peces de acuario. Por ello la enfermedad ha de verse como la última fase de una progresiva pérdida de salud de los peces que conducen a su debilitamiento extremo de su sistema inmunológico. 

Todo ello empieza con mucha frecuencia antes de la adquisición del pez en los comercios. Es poco habitual que los peces enfermen en un acuario saludable. Los peces bien mantenidos generalmente mueren de viejos.

Longevidad de los peces:

Algunos peces, como killis anuales, suelen vivir menos de un año, pero otros como el Chaetostoma que yo tuve (le llamaba el abuelo), pueden vivir más de veinte años.  La longevidad en el acuario varía considerablemente en función de cada especie. A continuación se mencionan la longevidad de algunas especies habituales en acuarios tropicales de agua dulce:

  • Escalar (Pterophyllum scalare) : mas de 10 años
  • Disco (Symphysodon sp.): de 10 a 18 años
  • Ramirezi: Menos de 2 años
  • Betta ( Betta Splendens) : 2 a 3 años
  • Gourami Azul (Trichogaster trichopterus) : 4 años
  • Gurami perla (Trichogaster leeri): 10 años
  • Tetra de ojos rojos Moenkhausia oligolepis: 15 años
  • Tetra Ciego (Astyanax fasciatus mexicanus) : mas de 5 años
  • Tetra cardenal (Paracheirodon axelrodi) – 4 años
  • Neon Chino (Tanichthys albonubes) : 5 a 7 años
  • Botia sidthimunki (Acanthopthalmus kulii): de 12 a 15 años
  • Botia payaso (Botia macracanthus): 11 a 25 años
  • Labeo bicolor (Rasbora einthoveni) : 11 años
  • Pez gato de Cristal ( Kryptopterus bicirrhis ): 8 años
  • Guppy (Poecilia reticulata):1-2 años
  • Cola de espada (Xiphophorus helleri):2-3 años
  • Molly ( Poecilia sphenops):2 a 3 años
  • Platy (Xiphophorus evelynae): 2 a 3 años
  • Goldfish ( Carassius Auratus): de 10 a 30 años
  • Arcoiris de Boesman (Melanotaenia boesmani ) : 5 años
  • Arcoiris neon (Melanotaenia praecox) : 3 a 4 años
  • Arlequín (Rasbora heteromorpha ): 6 años
  • Danio Leopardo (Brachydanio frankei) : 5 a 7 años
  • Danio Cebra (Danio rerio) : 5 años

La adquisición de nuevos ejemplares es siempre un momento muy delicado para todo el acuario:
En un acuario nuevo los peces han de introducirse de forma gradual a medida que el acuario adquiera madurez y un equilibrio estable, y cada nuevo aporte de peces es un momento delicado.

Carecemos del control sobre las condiciones en las cuales recibimos los peces de la tienda. El transporte de los peces suele realizarse bajo condiciones muy duras para ellos: tiempo excesivo en la bolsa de transporte, cantidad de oxígeno y temperatura inadecuada, son factores determinantes en la salud de los peces a su llegada a la tienda minorista.

Cada vez más especies son reproducidas en cautividad para su posterior comercio, porque suelen llegar en mejores condiciones que los peces que provienen de capturas en el medio salvaje y porque estas capturas representan una agresión a los ecosistemas naturales que desagradan a los buenos aficionados.

Antes del transporte, se recurre generalmente a dejar de 1 a 2  días sin alimento a los peces porque es sabido que con los intestinos vacíos toleran mejor el viaje en bolsas de plástico. Estas vienen generalmente con oxígeno puro. Los peces pueden permanecer en esas bolsas durante mucho tiempo, hasta 24 o 48 horas. La temperatura puede descender con frecuencia por debajo del valor recomendable y parte de los peces pueden llegar muy enfermos o incluso muertos. Hay otros factores negativos para el pez, tales como la acumulación del amoniaco que excretan los peces en su orina o los golpes en las bolsas durante el transporte, etc.

Para colmo, los peces no llegan siempre directamente desde el criador al cliente final. Suelen pasar por un mayorista y este en prevención de complicaciones, se suele recurrir a algún tratamiento químico antes de venderlos a los comercios minoristas donde finalmente los adquiriremos nosotros.

El sistema inmune de los peces:
Para evitar que cojan enfermedades, en los comercios se recurre con frecuencia a medidas profilácticas para los peces recién llegados que incluyen el uso de una serie de productos antisepticos o protectores de mucosas. Algunos de estos productos químicos previenen la aparición inmediata de enfermedades evitando una alta mortandad del peces, pero a más largo plazo suelen debilitarlos aún más. Algunos peces pueden pasar por varios de estos tratamientos antes de llegar al cliente final.

La mayor parte de los productos químicos utilizados para desinfectar presentan cierta toxicidad para algunos de los órganos del pez tales como: la piel, las branquias, el hígado y los riñones.

Todos estos órganos se ven sometidos a un sobreesfuerzo que va en detrimento de la energía disponible para el funcionamiento del sistema inmunitario y con ello este pierde toda capacidad de resistencia a las enfermedades. Un pez con un sistema inmunológico totalmente colapsado puede mostrar un aspecto casi normal, pero representará un considerable peligro para la salud del pez y de sus compañeros de acuario.

Muchas de las enfermedades más frecuentes de los peces de acuario están causadas por microorganismos que existen en animales sanos.

Por ejemplo: el punto blanco es una enfermedad muy contagiosa y pese a existir tratamientos químicos eficaces, puede llegar a ser totalmente incurable en un pez debilitado. Por el contrario en un pez sano puede bastar elevar un poco la temperatura del acuario para que desaparezcan los síntomas. Un pez sano no se contagia fácilmente con punto blanco ni siquiera picoteando peces infectados. Puedo dar fe de ello.

Cuida la salud de tus peces lo mejor que puedas, porque el sistema inmunitario de tus peces, pese a ser difícil de percibir, resulta bastante frágil y puede ser el que marque la diferencia entre una baja aislada o una epidemia desastrosa.

Cuarentena:
Lo mejor siempre es prevenir. Por ello es muy aconsejable tener un pequeño acuario de unos 15 o 20 litros litros, reservado para las funciones de: enfermería, tanque de cuarentena, o cría de alevienes. Es decir son varias las funciones que pueden realizarse en este tanque y por tal motivo, cuando se trata de dar apoyo a un acuario de más de 150 litros, no sería mala idea tener incluso un par de ellos para que llegado un momento inesperado de necesidad, tengamos al menos uno de ellos disponible.

Antes de introducir peces recién adquiridos al acuario comunitario deberían pasar como mínimo una temporadita de dos semanas por el tanque de cuarentena. Se puede usar un tanque de 15 a 20 litros con termocalentador, y podemos no usar filtro. Para ello, lo situaremos cercano al acuario comunitario, en posición algo más baja que esta para facilitar la realización de cambios parciales de agua del 50% cada cinco días usando el agua vieja del gran acuario comunitario.

Si necesitan algo de medicación durante la cuarentena, habrá que prolongar su estancia para que les de tiempo a recuperarse totalmente. No basta con la certeza de que no están enfermos, tienen que estar sanos y fuertes antes de pasar al tanque comunitario.

En un acuario comunitario, no es nada recomendable hacer un tratamiento con productos químicos que pueden alterar el equilibro microbiológico del acuario y pueden afectar a plantas y peces sanos. Si un pez se pone enfermo y no tenemos libre ningún acuario pequeño que haga de enfermería, habrá que valorar la posibilidad de sacrificar al pez para salvar al resto del acuario. Algunos síntomas de enfermedades son más serios que otros. Por ejemplo la exoftalmia es un síntoma que puede deberse a diferentes enfermedades de difícil diagnostico y algunas de ellas no tienen buen pronostico y son muy infecciosas. Como norma hay que apartar el pez enfermo lo antes posible.

Conclusiones:

Se mencionan constantemente  casos de tratamientos que fracasan, y algunas veces se piensa si será debido a nuevas cepas microbianas resistentes a los fármacos, pero suele ocurrir que los peces que no superan los tratamientos no solo están enfermos, sino que están muy débiles. La clave para la salud del acuario es la prevención. No se trata de hacer una determinada cosita muy bien, sino de no descuidar en exceso ninguna de los muchos detalles que interesa vigilar en todo acuario. Más que horas de dedicación se requiere atención y observación.

Un pez sano es aquel que tiene un comportamiento normal y activo, come con gana, y muestra un gran colorido. Sus aletas y su piel han de estar perfectas.

La clave para lograrlo es no someter al pez a condiciones que resulten estresantes para él: una proporción alta de agua por pez, abundancia de escondites y plantas, condiciones fisico químicas adecuadas, cantidad adecuada de comida, limpieza y cambios parciales de agua regulares, y una alimentación de calidad, son los factores más importantes. Cada especie tiene sus propias necesidades que han de ser respetadas.

El momento de la comida y la forma en que se comportan todos ellos resulta particularmente revelador.

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