Acuarios de cría sin filtro.

El acuario de cría que puedes ver en el vídeo no tiene sistema de filtración alguno. Cada cuatro o cinco días cambio el 50% del agua del mismo, con agua de un acuario grande situado en su proximidad.

También se puede criar en acuarios con filtro usando en ese caso un prefiltro de esponja para que el filtro no absorba los alevines. Tienen el inconveniente de que absorben los infusorios y no respetan la microfauna. Por ello, para las primeras etapas de desarrollo de alevines pequeños dan mejores resultados los acuarios de cría sin filtro.

En estos acuarios es importante tener muy controlados los residuos de alimento sin consumir. Es importante no usar ningún sustrato arenoso para garantizar al máximo la limpieza del fondo que ha de ser vigilada diariamente retirando el exceso de residuos cuando haga falta.

Unos ayudantes estupendos son los caracoles cuerno de carnero ya que retiran alimentos en descomposición que podrían provocar fermentación. Reciclan estos residuos generando unas heces inocuas para el acuario y que son fáciles de eliminar por sifonado.

El Limnobium es una planta flotante que necesita iluminación intensa. Tiene unas raíces muy finas que junto a su crecimiento rápido contribuyen al equilibrio biológico. Limnobium favorece el mantenimiento de una pequeña microfauna de infusorios. Estos serán imprescindibles durante las primeras semanas cuando los alevines son muy pequeños y apenas pueden comer otra cosa.

Tal es el caso de especies como Nanostomus marginatus que veis en el vídeo. Son alevines que permanecen mucho tiempo inmóviles lo cual dificulta su visibilidad. Al acelerar el vídeo podemos ver como en realidad no paran de escudriñar el fondo, en busca de microgusanos.

A diferencia de los gusanos Grindal, que son mucho mayores, los microgusanos de la avena son unos gusanos fáciles de cultivar y realmente útiles para sacar adelante alevines que aún no tienen tamaño suficiente para aceptar artemia, pero que ya les resultan pequeños los infusorios. Algún día hablaré de ellos.

En el vídeo muestro un acuario de cría de 10 litros porque es el que dispongo. En este caso está sobredimensionado porque solo tengo seis alevines que aún son muy pequeños. El tamaño del acuario de cría debe de estar en proporción con el número de alevines para que estos no estén demasiado dispersos y aprovechen bien toda la comida.

Yo les estoy dando una única dosis de microgusanos por las mañanas y tienen para todo el día porque por la tarde aún les queda algo. Estos microgusanos son una maravilla, quitan mucho trabajo porque aunque apenas se vean, duran vivos en el acuario todo el día y lo que no se comen los alevines durante el día es pasto de los caracoles durante la noche.

En resumidas cuentas, también un acuario de cría debe de estar diseñado como un mini-ecosistema con una buena elección de habitantes  (fauna, microfauna y flora) que favorezcan su equilibrio reduciendo las necesidades de mantenimiento y aumentando la estabilidad del mismo.

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