Blénidos (blenios).

Parablennius_gattorugine_Bretagne
Parablennius_gattorugine_Bretagne

Los Blenniidae (blénidos) es una familia de peces principalmente marinos pertenecientes al orden Perciformes.

La mayoría tienen menos de 15 cm de longitud, carecen de escamas. Los adultos a diferencia de las larvas, son bentónicos y carecen de vejiga natatoria. La mayoría comen tanto algas como pequeños invertebrados.

Los machos atraen a las hembras para que depositen sus huevos en pequeñas oquedades custodiadas generalmente por el macho.

Se trata de un tipo de peces muy interesante por su comportamiento y muy fácil de mantener. Ideal para los que empiezan con acuarios marinos.

Conferencia sobre Blénidos en laAEA:

El domingo pasado asistí en calidad de socio de la AEA (Asociación Española de Acuariofilia) a una conferencia  sobre Blénidos, ofrecida por José María Cid Ruiz. Se trata de un autor de obras de acuariofilia muy prolífico (Ha publicado por encima de la treintena de trabajos en revistas especializadas de acuariofilia).

Disfruté mucho con su conferencia, ya que siento una gran simpatía por estos pececillos tan frecuentes en nuestras costas. Abundan en las charcas intermareales, y su comportamiento en el acuario es muy interesante. Es un pez bastante inteligente. La disposición de sus ojos le permite una amplia visión binocular. Gracias a ella dispone de una estupenda visión espacial (en tres dimensiones como nosotros), que es capaz de combinar con una sorprendente capacidad para memorizar  la topografía de su entorno. Cuando se queda aislado en una charca intermareal, sabe en que dirección debe saltar para alcanzar la charca vecina. Si se introduce algún objeto en su entorno, o se modifica de posición algún objeto del mismo, sienten la imperiosa necesidad de explorarlo. Necesitan acuarios con mucha decoración y oquedades para estar entretenidos.

Para ilustrar este artículo he seleccionado un vídeo con blenios del Cantábrico. En algunos lugares los llaman babosas por carecer de escamas y tener una piel recubierta de mucosidad.

Mi experiencia con blenios:

En cierta ocasión fui con unos amigos, que regentaban un  establecimiento de venta  de peces, a cazar algunos pececillos en la costa alicantina. Yo conseguí atrapar unos blenios espectaculares. La frente era de color azul, muy oscuro, casi negro y mostraba a ambos lados de la cabeza unas manchas de color amarillo limón muy aparentes. Se encontraban ocupando unos orificios perfectamente cilíndricos con el tamaño perfecto para ellos. Solo asomaban la cabeza mostrando esos espectaculares colores. Cuando llegaron a mi acuario en Madrid, se habían convertido en blenios con un colorido parduzco de lo más vulgar. Opté por fabricarles en las rocas unos agujeros exactamente con el diámetro del pez tal y como los había observado en la naturaleza. Preparé varios orificios en varias rocas y a poco de sumergirlas, los blenios ocuparon estos agujeros entrando marcha atrás. Al hacerlo, una nube de polvo gris salió del agujero y el blenio asomó la cabeza totalmente manchada de color gris ceniza, y se me quedó mirando, con esa mirada tan expresiva que tienen los blenios, solo que esta vez al hacerlo, parecía como si me quisieran decir… «¡Tú eres idota!».

Lo admito, habría estado bien lavar los agujeros después de perforar la roca. Unos días más tarde decidí que sobraban algunas rocas, retiré una de ellas, la sacudí un poco para desalojar los posibles inquilinos, y la puse en un cubo. Yo era bastante joven, vivía con mis padres y el acuario estaba en mi dormitorio. Aquella noche me despertó un ruido extraño. Encendí la luz, y dentro del cubo donde había depositado la roca, había un blenio saltando en el fondo del mismo, intentando alcanzar el mar. Por lo visto se cansó de esperar a que la marea subiera y decidió salir de su agujero. Lo cogí con la mano y lo eché al acuario nuevamente.

Estos peces aguantan mucho en un simple agugerito con agua mientras sus branquias estén húmedas.  En otros peces las branquias dejan de funcionar fuera de agua, pero en los blenios que frecuentan las charcas intermareales, las branquias les permiten respirar aire atmosférico mientras les quede un mínimo de agua para mantenerles húmedos.

Estrategia del blenio para comerse los cangrejos ermitaños:

En cierta ocasión eché unos pocos cangrejitos ermitaños en mi acuario con blenios. No lo hice por maldad sino por ignorancia. Lo que hacen estos peces es voltearlos de forma que la concha quede para arriba. Los cangrejos ermitaños para volver a recuperar su posición normal, con la caracola a cuestas, necesitan sacar casi todo su cuerpo fuera para apoyarse con las patas en el fondo y así voltear la concha. Es una maniobra rapidísima, que en su fase final más arriesgada dura una fracción de segundo. El blenio conoce la maniobra y se queda esperando totalmente inmóvil muy cerca del ermitaño  después de dejarle su caracola boca arriba, y cuando este hace esa rápida maniobra, es interceptado por el blenio con una velocidad increíble. De un mordisco lo saca de su concha, y una vez indefenso, fuera de su casa, se lo come. Para poderlo apreciar bien habría que grabar la maniobra a cámara lenta.

El libro «Blénidos del mediterráneo»:

Cuando asistí a la conferencia de José María Cid, vi que había traído su libro,  Blénidos del mediterráneo. Lo hojeé y vi que tenía una pinta estupenda.  Inmediatamente pasé a buscar en las fotos aquel blenio que tuve durante mi adolescencia en un acuario de 200 litros. Lo había intentado identificar muchas veces sin éxito y de repente lo vi en una foto. Sin duda era el mismo blenio.  Después de cuarenta años pude ponerle nombre. Se trata de Lipophrys canevae. También resolví el misterio del origen de esos agujeros tan perfectos realizados en la roca donde los encontré. Eran agujeros cilíndricos que parecían hechos a su medida, lo cual siempre me intrigó. Se trata de agujeros perforados por moluscos lamelibranquios litófagos.

Este libro, contiene las claves para la identificación de las especies de blenidos del mediterráneo, acompañado por fotos realizadas por el propio autor. Solo por eso ya mereció la pena comprarlo, pero además contiene todos los detalles para el mantenimiento y la reproducción de estas especies. Sacar adelante una puesta de estos blenios no es una tarea sencilla, y en este libro se proporcionan todo tipo de detalles para lograrlo. Un libro muy interesante tanto para aficionados como para acuariófilos avanzados.

Si os interesa el libro, o queréis contactar con José María Cid Ruiz para alguna otro asunto, podéis visitar su web  AquaticNotes

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