Desastre en mi acuario de 750L. (Parte 1 Desmantelar el viejo acuario)

La rotura del acuario ocurrió el 1 de abril de 2012 se trataba de un acuario de 750L con unas medidas en centímetros  de:   283 x 45 x 60 (largo x fondo x alto). Ya pudiste ver como era en el vídeo El pez más viejo y más listo de mi acuario.

En la galería siguiente (puedes verla pinchando en la imagen) se aprecia como fue desmontado, y como me preparé para sustituirlo por otro acuario nuevo.

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El desastre surgió repentinamente:

La anécdota del desastre y como me las arreglé os puede interesar. Siempre resultan entretenidos los relatos de las desgracias y catástrofes que les pasan a los demás. No es fácil tener en acuariofilia un desastre con estas esplendorosas proporciones y sin duda, yo lo he conseguido. Habrá que buscar nuevos retos.

Un acuario grande ha de ser visto como una obra de ingeniería. No hay más que darse cuenta de las consecuencias de una inundación por desastre total. La habitación está ligeramente inclinada hacia una esquina donde hay un desagüe.También tiene una toma para entrada de agua y otra para los vaciados. Un cambio parcial de agua en un acuario así no conviene hacerlo con cubos.

El desastre ocurrió el día 1 de abril de 2012 por la caída, sin previo aviso, al interior del acuario, de uno de los tres tirantes superiores que sujetan el cristal frontal. Los tirantes evitan que este se abombe con la presión y se rompa.
Una vez que ocurrió la caída de ese primer tirante izquierdo, observé que el tirante central soportaba una enorme tensión y su junta de silicona estaba empezando a rajarse. Mirando con detenimiento, me percaté que la silicona de todo el acuario parecía que está bastante envejecida.
La antigüedad de este acuario era de unos 22 o 23 años y la silicona que usé para su fabricación (hice el acuario yo mismo con la ayuda de un amigo que era un experto), no era tan buena como los compuestos actuales especiales para acuarios.

Primeras medidas de emergencia:
Tuve suerte de que me dió tiempo a actuar.  Si hubiera estado de vacaciones, podría haber sido peor. Lo primero que hice fue rebajar considerablemente el nivel de agua. Después reforcé el tirante central por donde estaba despegándose, colocando un parche de cristal pegado con una buena silicona para acuarios que me prestaron.

Saqué los helechos (Microsorum pteropus) y los tiré. Estaban fijos en la parte superior de las rocas (son rocas artificiales en epoxi) y al bajar el agua del acuario tuve que sacarlos sin tener tiempo para hacerles un sitio ni ara regalarlos.

El día del desastre, en lugar de dormir por la noche, decidí hacer consultas con mi almohada que me ofreció un montón de soluciones para esta tragedia. Cada una de ellas a cual peor.

Un arreglo chapucero para recolocar el tirante caído era posible, pero nada recomendable. Lo que estaba fallando era la silicona y si ponía ese parche corría el riesgo de que dentro de cinco o diez años tuviera un problema mucho más gordo. Que reviente un acuario de 750 litros no es ninguna broma. Decidí que necesitaba un acuario nuevo y la transición del viejo acuario a otro acuario nuevo conservando peces y plantas, por más vueltas que le di, no me pareció factible por la complegidad que supone desmontar y montar un acuario de estas características. En un acuario pequeño puede hacerse el cambio en un solo día. El problema es que por diversos motivos, si el cambio no se puede hacer en uno o dos días es mejor no intentarlo, porque la flora bacteriana de los filtros se deteriora.

Era poco lo que podía salvar así que me tomé mi tiempo para intentar minimizar el desastre.
Afortunadamente pude regalar un montón de peces a mis amigos de la  AEA (Asociación Española de Acuariofilia).

Me puse en contacto con un cristalero de mi zona que ya había construido acuarios grandes y le encargué que me hiciera uno con el compromiso de que antes me ayudara a desmontar ese monstruo de 750L.

Digo que ese acuario era un monstruo porque tenía cristales de casi 3 metros de largo y estaba hecho con un cristal laminado muy grueso. Era muy grande para manejarlo despiezado. Había que partir los cristales . Yo no sabía como hacerlo y no era cuestión de hacer experimentos y liarla. Una vez que vi como lo hicieron los cristaleros no me pareció tan complicado. Fotografié el proceso para documentarlo. Fijaros en las imágenes como a pesar de su grosor es un cristal que aguanta muy poco la flexión.

Detalles sobre fabricación de grandes acuarios:
Despues de esta experiencia, yo no recomiendo el cristal laminado para acuarios. De hecho, el nuevo que encargué no es laminado. El vidrio laminado tiene una ventaja frente a golpes porque solo romperá una de las láminas, pero lo cierto es que la resistencia a la flexión o a la presión es tan grande como la de una sola lámina lo cual obliga a usar cristales muy gordos.

Además, en el laminado después de bastantes años empiezan a crease burbujas en los bordes por separación de las láminas. Esto puede evitarse mediante tratamientos de los bordes del cristal, pero es complejo. Con un cristal monobloque se consigue más aguante a la presión con mucho menos grosor. Por descontado que tampoco recomiendo usar cristal templado porque de romperse estalla en pedacitos pequeños.

Detalles sobre el sustrato:
Después de regalar el resto de mis plantas y peces entre los socios de la AEA, vacié el acuario y saqué la arena que fui lavando de forma no demasiado exhaustiva y metiéndola en sacos resistentes de plástico que obviamente tuve que comprar. Yo siempre he usado cuarcita blanca de cierto grosor. Es totalmente inerte y se puede lavar bien.  Para los peces que tienen costumbre de enterrarse en la arena no es la más adecuada. Necesitan arena más fina.

Guardé unos pocos centímeros de arena sin lavar en sacos marcados adecuadamente para distinguirlos de los sacos de arena lavada. Lo hice así para poner una capa inferior de arena no lavada con un espesor de solo un centímetro en mi nuevo acuario.

Dejar un sustrato perfectamente lavado daría un mal resultado con las plantas de raíces gordas. Estas, a diferencia de las plantas con raíces muy finas que suelen alimentarse a través de toda la planta,  suelen hacerlo por la raiz.  Por esa razón necesitan sustratos enriquecidos.

Yo desde hace algunos años, suelo usar 7 centímetros de arena en total, para evitar que las raíces sufran. Parece excesivo, pero en las partes más superficiales de la arena, ni la temperatura, ni la química del sustrato es la adecuada para las raíces. En las partes más profundas del sustrato se genera algo más de temperatura por fermentación y esto es algo muy necesario para las raíces de las plantas acuáticas.

Yo no uso sustratos abonados, dejo que el acuario madure y se nutra de las deposiciones de los peces. Durante los primeros meses las plantas de raices gordas no se darán bien. Es mejor esperar seis meses antes de plantar esas plantas.

Usar capas de diferentes sustratos con tonalidades diferentes, me parece absurdo porque todo se desbarata en el primer sifonado, y eso una vez que el acuario está maduro, conviene hacerlo con cierta periodicidad en las zona libres de plantas para evitar la acumulación excesiva de detritus.

A mediados de junio lo sustituí por un acuario de 465L con unas medidas de  220 x 45 x 47. Las fotos del nuevo acuario las dejo para más adelante.

En una segunda parte documentaré el proceso de instalación y puesta en marcha del nuevo acuario.

 

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